Vaginismo y homeopatía

El vaginismo es la pérdida del manejo de la capacidad voluntaria de los músculos del periné que rodean a la vagina. Cada vez que se intenta la penetración, estos "músculos guardianes se cierran". Muchas son las sensaciones que aparecen en este momento, asociadas a un real dolor de los mismos: miedo, bronca, rechazo (inconsciente, pero real). Como muchos trastornos de la sexualidad, el vaginismo responde a numerosos factores que se relacionan e intrincan con la historia, los valores, la educación de la mujer.
Esta disfunción sexual no se relaciona con una fase sexual específica: deseo, excitación, orgasmo, sino que ocurre cada vez que se quiere intentar la penetración vaginal.
Las consultas sobre vaginismo eran más frecuentes hace algunos cuantos años, cuando al iniciar sus relaciones sexuales, las jóvenes "se cerraban" por: miedo al embarazo, miedo a desobedecer el mandato familiar, miedo a lo desconocido (era infrecuente la información sobre sexualidad que se brindaba en esa época).

La no consumación del acto sexual se debe, entonces, al vaginismo o dispareunia en la mujer, y/o a la eyaculación precoz en el hombre.

Descartando las causas orgánicas que pueden dificultar la penetración, generalmente el vaginismoaparece en mujeres que presenta causas psíquicas (y que son las más numerosas): le temen a la sexualidad, a veces por fantasías terroríficas; por miedo a ser dañadas, o castigadas, o despreciadas; por asco (antiguamente la sexualidad para la mujer fue considerada como sucia, denigrante, indigna; sólo se accedía a ella para procrear); o por rechazo al acto sexual (algunas tienen algún motivo específico que ocasiona cierta agresividad hacia un hombre determinado, y otras veces hacia otros hombres), al tamaño del pene, que les resulta monstruoso.
Tienen miedo a tener hijos, miedo a su propio placer. Pero detrás de todos estos miedos está la culpa,que suele provenir de conflictos viejos, probablemente de su infancia.
También el vaginismo puede deberse a la falta de lubricación vaginal. Esto puede suceder por desarreglos psíquicos u orgánicos. 

Una de las causas orgánicas podría ser por la falta de estrógenos, que son hormonas femeninas que lubrican la vagina, mantienen su trofismo, y producen la descamación de las capas superficiales de la misma (proceso totalmente normal).
Esta falta de estrógenos ocurre normalmente después de un parto o en la menopausia. En otros casos, por alguna enfermedad orgánica de origen ovárico o hipofisario. Una de las causas psíquicas de la falta de lubricación, puede deberse a que la pareja desconoce los secretos de los juegos amorosos, desconoce la necesidad de crear situaciones eróticas para despertar las ganas: el darse los tiempos necesarios para disfrutar con placer la relación.
La visita al Ginecólogo/a es para descartar cualquier problema orgánico: en la entrada de la vagina, en la misma vagina, en la pelvis menor. A veces, pero no es frecuente, se pueden encontrar hímenes gruesos que son imposibles de penetrar y desgarrar. Esto se soluciona con anestesia y una pequeña incisión. Antiguamente era una práctica ginecológica realizada por el médico. La pareja consultaba porque no conseguían la penetración. El facultativo se erigía en el "salvador" de la misma efectuando la defloración con un bisturí. Hoy existen muchas terapias alternativas y eficaces: homeopatía, psicología, terapias sexuales breves, trabajo corporal concientizado.
En la entrada de la vagina puede haber una cicatriz dolorosa debida a un parto anterior, o a una violación. También puede estar infectada una de las glándulas de Bartholino (situada en los labios menores de la vulva), que produce mucho dolor. En la menopausia el orificio vaginal pierde elasticidad por la falta de estrógenos.
En la vagina misma el médico puede encontrar una infección, una reacción alérgica o una insuficiencia hormonal.
En la pelvis menor puede haber congestión pelviana debida a una infección, retroversión del útero, endometriosis, bridas peritoneales por cirugías abdominales previas, etc.

La consulta, la mayoría de las veces a la Ginecóloga y no al Ginecólogo, es debida a la fantasía que tiene la mujer de que el hombre intentará destruirla. La presencia de una mujer, la madre permisiva, le permitirá crecer y aceptarse como mujer, y no rechazar al hombre. Esto siempre y cuando la Ginecóloga tenga una disposición adecuada para ganarse la confianza de la paciente, contenerla, interpretarla, ayudarla, y además, que esté libre de prejuicios.

El vaginismo debe ser diferenciado de la dispareunia: en este caso hay penetración, pero el dolor es intolerable.

ENFOQUE HOMEOPÁTICO:

Muchas mujeres de hoy han descubierto que el tratamiento médico convencional causa mayor perjuicio que beneficio, a corto y a largo plazo. Vemos también que los médicos recetan el doble de medicamentos a las mujeres que a los hombres, ya sea para dolencias físicas o psíquicas.

El médico homeópata hace un enfoque de la totalidad de la paciente, y la medica con su remedio constitucional o de fondo, según la tipología individual. Los resultados son muy buenos, sin necesidad de llegar a utilizar los métodos invasivos y tóxicos de la medicina tradicional. La elección del remedio homeopático correcto es un proceso sistemático y delicado. El enfoque holístico es inherente a la asistencia homeopática. La mujer que presenta vaginismo no es porque su vagina está enferma (salvo casos orgánicos), sino que ése es "un síntoma" de algo más profundo que le está pasando. Para ello, entonces, es necesario confeccionar una exhaustiva historia clínica, que en la primera consulta dura alrededor de una hora. Es necesario conocer a la paciente en su totalidad.
Asimismo se debe hacer una consulta psicológica conjuntamente.
Pueden recomendarse terapias sexuales breves, donde se pondrá énfasis en el conocimiento del propio cuerpo con técnicas corporales; se tomará conocimiento de cómo funciona el aparato genital, tanto del hombre como de la mujer, etc. En estas terapias sexuales breves se trabaja con ambos miembros de la pareja.
Y otra alternativa muy interesante para el conocimiento del propio cuerpo es la eutonía o el trabajo corporal con concientización.Es un trabajo de autoconocimiento que se realiza por medio de caricias, masajes, posiciones posturales, teniendo siempre presente el eje del cuerpo, que es desde donde se van a trabajar todas las posturas y posiciones de relajación.