Sífilis - Homeopatía

Enfermedad causada por el Treponema Pallidum, una espiroqueta, un diminuto y pálido ser espiralado que se mueve rápidamente como un resorte. Se la denominó Pallidum por su color casi transparente, que la hace invisible en los microscopios ópticos. Sólo se ve en el microscopio de campo oscuro.
La sífilis o lúes es una Infección de Transmisión Sexual (ITS), infectocontagiosa, pandémica, recurrente, de evolución aguda y crónica, que se inicia frecuentemente por el chancro de inoculación.
Evoluciona en forma crónica, teniendo períodos de silencio clínico (latencia), pudiendo afectar a todo el organismo (enfermedad sistémica). Desde 1943 (década en que se descubre la Penicilina), ésta sigue siendo el tratamiento de elección y más eficaz, debido a que la espiroqueta no ha presentado ninguna resistencia a dicho antibiótico. Antes de la aparición de éste, era una enfermedad muy temida por las secuelas que dejaba.  

La sífilis ha ocupado y ocupa un lugar primordial en la historia de la medicina. Los primeros apuntes que hablan de ella son del año 1496, en Europa. A partir de allí todos hablaban de esta enfermedad maligna que amenazaba con destruir a la humanidad. Recién en el siglo XX (1905) se descubre el agente transmisor. El Treponema es muy lábil al ambiente exterior, donde muere rápidamente. Por eso es improbable el contagio por uso de utensilios o ropa de una persona enferma.

LA FORMA MÁS COMÚN DE CONTAGIO ES A TRAVÉS DE EXCORIACIONES DE LA PIEL O
LAS MUCOSAS, POR CONTACTO SEXUAL DIRECTO.

OTRA FORMA DE CONTAGIO ES A TRAVÉS DE LA PLACENTA, DE LA MADRE INFECTADA AL FETO.

Puede transmitirse también por contagio indirecto en el caso de las transfusiones de sangre o sus derivados no testeados. Actualmente es muy baja esta forma de contagio, porque en las condiciones normales de almacenamiento de sangre en los bancos, el patógeno muere en el lapso de 24 horas.
Raramente se contagia en forma accidental (manejo de material contaminado).
ES LA ENFERMEDAD "QUE MÁS DISFRACES POSEE", ya que si el médico no está pensando en ella, puede confundir el diagnóstico con otras enfermedades (excoriaciones, úlceras, etc.).

Los síntomas muchas veces pasan desapercibidos, ya que la lesión ulcerosa, indolora, limpia, de bordes duros (chancro sifilítico o duro) que se produce en piel y/o mucosas es indolora, no molesta, es muy contagiosa. Hay inflamación de los ganglios linfáticos cercanos, y el chancro desaparece espontáneamente a los 30 días: es la sífilis primaria. Puede localizarse en los genitales, en el ano, en la boca: encías, lengua, garganta. Si no se realizó tratamiento, la espiroqueta pasa a la circulación sanguínea y produce una infección generalizada, que con el correr de los años puede producir enfermedades muy graves.
Luego de los 30 días del contagio, la enfermedad entra en un período de latencia breve: sífilis latente precoz (1-2 meses), para pasar al secundarismo:sífilis secundaria. Aquí aparecen lesiones en la piel y mucosas, y genitales, son como manchas rosadas, altamente contagiosas, ya que contienen treponemas, pero no pican, no duelen, y desaparecen espontáneamente en un mes. Las lesiones en la piel pueden ser pequeñas manchas rosadas sobre el pecho, los costados, la espalda y el abdomen. También aparecen placas de color opalino en la lengua y en la garganta.
La mayoría de los pacientes no consultan, y así se pasa a la sífilis latente tardía, que se la denomina también sífilis serológica, ya que sin tratamiento adecuado y oportuno la espiroqueta queda acantonada en los ganglios, en el humor vítreo, etc. En este momento la enfermedad sólo puede ser diagnosticada mediante análisis de sangre.
Después de muchos años (15 a 20 o más) aparece la sífilis terciaria en un 50% de los pacientes, con lesiones mutilantes e irreversibles en órganos profundos: sistema nervioso central, corazón, arterias, piel, estómago, huesos, etc. Todas estas lesiones destructivas son fuertemente dolorosas. Del otro 50%, un 25% queda en estado latente, y un 25% curará espontáneamente. Actualmente es raro ver pacientes en este terciarismo, ya que el tratamiento con Penicilina sigue dando excelentes resultados. Además, en nuestro país se realizan controles sanitarios más estrictos de esta enfermedad.

A pesar del descubrimiento de la Penicilina, y de su efectividad aún, es una enfermedad que no ha podido ser erradicada en todo el mundo, y sigue infectando tanto a hombres como a mujeres.

El tratamiento solamente es efectivo si se realiza en el período primario o en el secundario de la enfermedad.

Ante la aparición de llagas, úlceras, sarpullidos, se debe consultar al médico.

El diagnóstico se realiza por una simple extracción de sangre, con una reacción de laboratorio que se llama VDRL, y se confirma con otra reacción específica para el treponema (TPHA, FTAabs). La VDRL es la que se utiliza en el examen prenupcial, y en la embarazada se solicita de rutina en el primer y tercer trimestre del embarazo, y en el post-parto inmediato. Se diagnostica por títulos en progresión geométrica: 1/1, 1/2, 1/4, 1/8, 1/16, etc. Títulos de VDRL 1/16 ó más indican sífilis primaria o secundaria.

Títulos más bajos TAMBIÉN INDICAN SÍFILIS HASTA QUE SE DEMUESTRE LO CONTRARIO.

Pueden ser títulos bajos que están yendo en aumento, y durante el embarazo no se puede perder tiempo para instaurar el tratamiento.

Otra manera de realizar el diagnóstico es por medio del microscopio de campo oscuro. Sólo en las lesiones de chancro, en las lesiones secundarias, o en los ganglios, ya que por medio de este método se visualiza la espiroqueta al microscopio.

SÍFILIS Y EMBARAZO:

Existen trastornos circulatorios a nivel placentario que permiten que el feto se infecte en etapas tempranas del embarazo, es decir que no hay barrera placentaria que impida la probable contaminación fetal antes de las 20 semanas.

Hay formas nocivas mayores en el contagio: las que se dan en los primeros momentos de la gestación, y las del final de la misma. Una primoinfección en estos períodos puede provocar una bacteriemia con la consecuente muerte fetal. En ocasiones la enfermedad se diagnostica por un aborto espontáneo.
Las manifestaciones clínicas de infección por T. Pálido en las pacientes embarazadas son muy parecidas a las observadas en las mujeres no embarazadas. El embarazo tiene poco efecto "per se", si es que tiene alguno, sobre el curso natural de la enfermedad, pero la sífilis precoz puede afectar al producto de la gestación.

El feto va a enfermar si la embarazada cursa una sífilis primaria o secundaria.

CUALQUIER INMUNODEPRESIÓN PUEDE REACTIVAR UNA SÍFILIS LATENTE
(ej. el SIDA, tratamientos oncológicos, etc.).

SÍFILIS CONGÉNITA:

Se considera como una falla grosera del Sistema de Salud en lo que respecta a educación en primer lugar, y a controles sanitarios preventivos en segundo lugar.
Si la madre contrae la enfermedad durante el embarazo y no recibe tratamiento, el feto se contagia a través de la placenta. También puede contagiarse el recién nacido al atravesar el canal del parto en una madre que presenta el chancro en ese momento.
Al recién nacido de madre que presenta serología positiva, se le deben realizar reacciones treponémicas para confirmar, y luego realizar el tratamiento.
Es importante que toda embarazada realice los controles de su embarazo desde la primera falta de la menstruación, ya que la VDRL debe ser solicitada en el primer y tercer trimestre de la gestación, y en el post-parto inmediato. Si realiza el tratamiento adecuado, el niño nacerá sano, si no realizó tratamiento, las lesiones que produce en él son graves, hasta pueden ocasionar la muerte intraútero, o nacer con lesiones degenerativas graves.

Además de sífilis congénita, la infección puede producir

  • Aborto (se han demostrado treponemas en material obtenido de abortos en embarazos de 9-10 semanas)

  • Parto prematuro

  • Retardo de crecimiento intrauterino (RCIU)

  • Hidropesía fetal

  • Muerte intraútero (un 25%)

  • Recién nacido no afectado (sífilis tardía)

  • Placenta grande, pálida y edematosa

SÍFILIS EN EL RECIÉN NACIDO:

  • PRECOZ: hasta los 2 años de edad

  • 1/3 presentará síntomas al nacer

  • 2/3 presentará síntomas 2-3 meses después

  • TARDÍA: luego de los 2 años de edad

EN LOS NIÑOS LA SÍFILIS NO ATACA EL APARATO CARDIOVASCULAR.

DROGAS ALTERNATIVAS, PARA LOS ALÉRGICOS A LA PENICILINA:

Las más frecuentes reacciones adversas a la penicilina son las reacciones de hipersensibilidad. Las drogas alternativas son:

  • Eritromicina

  • Azitromicina

  • Doxiciclina

  • Tetraciclinas

  • Cloramfenicol

DURANTE EL EMBARAZO ESTÁN CONTRAINDICADAS LAS TETRACICLINAS,
EL ESTOLATO DE ERITROMICINA Y EL CLORAMFENICOL.

HOMEOPATÍA:

Cuando un paciente está tratado con HOMEOPATÍA tiene su sistema inmunitario en perfectas condiciones como para enfermar lo menos posible. El sistema inmunitario es a lo que se denomina vulgarmente "las defensas". Además de un buen tratamiento homeopático, es necesario tener una vida sana, no promiscua, respetando al cuerpo de uno y al de los otros.
Cada ser humano es único e irrepetible, no hay otro igual. Por eso el remedio único homeopático que le corresponde a ese paciente lo va a poner en condiciones inmunológicas de bienestar y de armonía con él mismo y con el medio que lo rodea. Esto va a favorecer la NO necesidad de tratamiento antibiótico, debido a que el propio organismo va a encontrar la directriz de su propia curación.
En casos como la SÍFILIS, en donde la Penicilina ha dado grandes resultados, se impone luego de dicho tratamiento un refuerzo homeopático con suremedio único.
Ya lo dijo el Dr. Claude Bernard a fines del siglo XIX: "el germen no es lo importante, lo importante es el terreno". El terreno para la homeopatía es el paciente, único e irrepetible, con su predisposición a enfermar de determinada enfermedad. A esto los Homeópatas lo llamamos: MIASMA. Por ello es necesario muchas veces tratar primero el MIASMA y luego reforzar la energía vital con su remedio único.

También los médicos homeópatas tenemos el recurso de otros remedios complementarios, como ser el autonosode, es decirla "autovacuna homeopática", que se realiza con material extraído de la lesión o de la infección del paciente, pero preparada farmacológicamente bajo las estrictas leyes de la homeopatía: diluido y dinamizado.
Demás está decir que estos son tratamientos no agresivos, no destructivos, y con mejores resultados, a corto y a largo plazo, no son onerosos, y son fáciles de realizar. Y lo más importante de todo, es que se logran evitar las recidivas.