Preguntas sobre embarazo y parto

¿CUÁNDO Y CÓMO SE DEBE CONTROLAR EL EMBARAZO?

El control debe comenzar ni bien se tiene la confirmación del mismo, por el médico especialista (ginecólogo u obstetra). Es importante que acudan a la consulta ambos miembros de la pareja, ya que el embarazo es de los dos. En los primeros 7 meses la consulta es mensual; el mes y medio siguiente es cada 15 días, y luego una vez por semana, salvo que el médico lo determine de otra manera. El la primera consulta, el médico hará un interrogatorio, un examen clínico completo, y pedirá los estudios necesarios: grupo sanguíneo y Rh, análisis de sangre y orina, ecografía obstétrica, Papanicolaou y Colposcopía. 

¿CUÁNDO DEBE HACERSE LA PRIMERA ECOGRAFÍA? 

Debe realizarse no antes de las 7 semanas de embarazo. Además de aportar información sobre el estado del embarazo, es importante que se puedan calcular las semanas de gestación, que seguramente van a coincidir con la fecha de la última menstruación si ésta es confiable. No ocasiona absolutamente ningún daño al bebé. 

¿SON NORMALES LAS NÁUSEAS Y LOS VÓMITOS? 

Depende de cada paciente. Lo habitual es no tenerlos, pero las primeras 12 semanas las náuseas y/o los vómitos a veces son molestos. No se conocen aún las causas exactas de por qué se producen. Infinitas teorías, sobre todo psicológicas, y algunas médicas intentaron explicar estos síntomas. Hay que tener en cuenta que en el caso de que los vómitos se hicieran muy frecuentes en el día, de que no se tolerara la comida, y de que se empezara a perder peso, deben consultar enseguida con el médico. En el caso de las náuseas la embarazada podrá recurrir a algunos manejos caseros: ingerir bebidas frías o cubitos de hielo, helados, vegetales frescos. Si persisten más allá de la semana 16 consultar con el obstetra. 

¿ES NORMAL QUE LA EMBARAZADA SIENTA SUEÑO EN LOS TRES PRIMEROS MESES DEL EMBARAZO?  

Sí, y es necesario que duerma más de lo que duerme habitualmente. Dentro de ella se está gestando otra personita con toda su nueva energía, y esto, al aumentarle los requerimientos energéticos a la mamá, le produce más cansancio. Es también una señal de que ella está tomando contacto con su adentro, de cuidado y de protección hacia el bebé. A medida que esta simbiosis se va equilibrando, ya no es tan imperiosa la necesidad de dormir (alrededor del tercer mes de embarazo). Es bueno saber que ese "cansancio" no tiene nada que ver con la falta de vitaminas. A partir del cuarto mes ya se normaliza la necesidad de dormir mucho, salvo que por alguna razón el sueño se vea interrumpido.  

¿PUEDE HABER INSOMNIO DURANTE EL EMBARAZO? 

 O bien no pueden dormir, o se despiertan varias veces durante la noche. El embarazo es una "desestructuración" en sentido positivo. Durante el mismo se movilizan distintos aspectos de la vida de la mujer, y el insomnio (y otros tantos síntomas más), son la expresión de esa movilización "mágica". Las mamás NO deben automedicarse. Sí pueden tomar un vaso de leche caliente con miel, o un té de tilo o valeriana, o también unos buenos masajes relajantes realizados por su marido. Encontrar una posición cómoda y relajada para conciliar el sueño realizando respiraciones profundas. También es beneficioso tomar una ducha caliente antes de acostarse. Y si pueden, las mamás deben tomar una siesta, o al menos descansar una hora todas las tardes. 

¿PUEDE HABER CAMBIOS DE HUMOR EN EL EMBARAZO? 

Sí, y hasta algunas veces una ligera depresión. La mujer puede sentirse distraída, silenciosa, y hasta "tristona". Son varios los factores que pueden influenciar: hormonales, afectivos, laborales, cambios en el esquema corporal, dudas acerca de la maternidad, acerca de si el bebé será sanito, preocupaciones que surgen en esta nueva situación (con la familia, con los otros hijos, etc.). Es importante que quienes la rodean puedan respetar estos estados de ánimo pasajeros, y que la misma embarazada pueda pedir ayuda de contención emocional para disfrutar a pleno ese momento de su vida tan maravilloso. Ella también deberá tener en cuenta cómo mejorar su calidad de vida adecuada al embarazo, reducir el estrés, fortalecer la relación con la pareja, con los hijos, con los abuelos. 

¿ES NORMAL QUE EN LOS PRIMEROS MESES DEL EMBARAZO LA MUJER SIENTA

DISMINUIDOS SUS DESEOS SEXUALES?

  Sí, es una retracción amorosa que la ensimisma, que la hace alejarse de los demás, aún a su pesar. Históricamente los tres primeros meses son de peligro, de pérdida, de interrupción del embarazo. Instintivamente la mujer se retrae "para cuidar" su embarazo, y de esa manera protege a su bebé de cualquier acto que pudiera perjudicarlo. La pareja debe estar al tanto de esto para respetar estos estados pasajeros "de adaptación" al nuevo ser que se está gestando. 

¿TODAS LAS EMBARAZADAS TENDRÁN ESTRÍAS? 

 No, depende de varios factores el que las tenga o no, entre ellos la predisposición que cada una tiene para padecerlas. Son cicatrices que se producen por la rotura de las fibras elásticas y del colágeno. Están a un nivel profundo de la piel, pero se visualizan a través de la misma. Aparecen en abdomen, muslos, mamas, glúteos, brazos, a veces piernas. Algunas causas son los cambios excesivos en el peso corporal, los trastornos hormonales, los tratamientos prolongados con corticoides, la retención de agua y sodio (sal). En la embarazada primeriza son de color rosado. En las multíparas se transforma en color nacarado para siempre. Se pueden prevenir con algunas cremas especiales, usando un buen corpiño que no apriete sino que sostenga (sin aros), trabajando corporalmente (gimnasia suave) la zona abdominal, evitando la exposición prolongada al sol. Realizar ejercicios compatibles con la gravidez (eutonía, o trabajo corporal con concientización); la natación es un muy buen deporte. El sedentarismo es un mal amigo. 

¿CÓMO DEBE SER LA SEXUALIDAD DURANTE EL EMBARAZO? 

Como en cualquier otra etapa de la vida de la mujer. No hay causas que impidan a la mujer sana y que lleva adelante un embarazo normal, mantener relaciones sexuales hasta el momento mismo antes de parir. Hace unos cuantos años existía el mito de que a la embarazada no se la debía tocar durante toda la gestación. Esto era aceptado por la pareja, la mujer se sometía y el hombre buscaba fuera de casa el placer. Afortunadamente esto pasó a ser recuerdos, y hoy las parejas disfrutan su sexualidad sin temores. Ante los cambios corporales y psíquicos que experimenta la embarazada, la misma deberá encontrar las posiciones que le resulten más cómodas. El encuentro, que seguramente será diferente a otras etapas, se realizará con el debido respeto de ambas partes a las necesidades. Es importante tener en cuenta alguna contraindicación que pueda surgir y que el médico tratante informará. 

¿ES NORMAL QUE LA EMBARAZADA SIENTA CIERTOS MIEDOS DURANTE EL EMBARAZO? 

Sí, ciertos miedos son inevitables y hasta benéficos, ya que el temor a un determinado peligro nos mueve a tomar precauciones para impedirlo. Lo malo es tener miedos en exceso. Es importante que se puedan poner en palabras estos miedos. El médico homeópata está preparado como para escuchar a la paciente, y en nuestro Repertorio, encontrar el remedio adecuado para que la embarazada pueda transcurrir su embarazo con la mayor normalidad posible. Pero estos temores a veces existen:

o Miedo a perder el embarazo: son muy variadas las causas por las cuales puede perderse un embarazo, desde hormonales, genéticas (las más frecuentes), traumáticas, etc. Es un mito el creer que la actividad física diaria (trabajar, caminatas, tener relaciones sexuales, hacer los quehaceres de la casa, atender a los otros niños) puede hacer perder el embarazo. Los abortos espontáneos suceden más en los 2-3 primeros meses, en que la gestación está más expuesta; y esto sería otra explicación de por qué disminuyen los deseos sexuales de la mujer en esta etapa, interpretándose como una medida de cuidado.

o Miedo a que el bebé no sea sanito: son muy remotas las posibilidades de que el bebé tenga alguna malformación. Como es un miedo ancestral, es necesario hablar mucho del tema y enseñar a controlarlo y a enfrentarlo. Es muy importante: una buena alimentación, una vida sana, respetar las horas de sueño, no ingerir tóxicos, y realizar un buen control del embarazo. Los estudios genéticos se realizarán si el médico lo considera necesario, o bien a pedido de la pareja.

o Miedo a caerse o a golpearse el abdomen: instintivamente la mujer toma una actitud característica para desplazarse: camina erguida, con la cabeza alta, tranquila, alerta y con un paso ajustado a su peso y a sus posibilidades. En muy raras ocasiones el bebé puede llegar a sufrir el impacto de una caída o de un golpe. En todos estos casos deberá consultar con su médico para asegurarse de que el niño está bien. No asustarse. En el tercer trimestre la mamá se pone un poco torpe en sus movimientos, por lo cual deberá extremar los cuidados en ciertas situaciones: al subir escaleras, no bailar en lugares llenos de gente, no correr, no usar zapatos altos, caminar con cuidado en superficies resbaladizas, etc.

o Miedo a la eclampsia: es una enfermedad muy poco frecuente del final del embarazo, pero se deberán tener en cuenta ciertos síntomas: dolor de cabeza, cierto embotamiento, torpeza en algunos movimientos, trastornos del equilibrio, visiones de moscas brillantes volantes, visión borrosa, dolor de estómago. Se deberá consultar de inmediato al médico.

o Miedo al parto: la falta de esclarecimiento de lo que va a pasar suele provocar alarma y la aparición de fantasías de que va a perder al hijo. El miedo al dolor es ancestral, pero debemos saber que cada mujer tiene un umbral para el dolor propio y característico. Es muy importante que durante todo el embarazo el médico y todo el equipo de salud que controla a la paciente, brinden todo el apoyo y contención necesarios a la pareja para ir despejando todas las dudas con respecto al embarazo y al parto. La pareja debe participar, además, de una buena preparación para el embarazo, el parto, y también para el puerperio, en las clases que se darán a partir del tercer mes de gestación. Esto servirá para reforzar el yo individual, desestimar la falta de seguridad en sí misma, adquirir una manera fuerte y decidida para pasar la situación del parto, vivir el embarazo con ilusión y alegría, y de una manera totalmente positiva Recordar que el placer de parir viene acompañado de todas las sensaciones que ocurren durante el trabajo de parto. Por lo tanto se tratará de evitar, en lo posible, la anestesia peridural, la cual estará reservada sólo para los casos en que está indicada.

o Miedo al fórceps y a la cesárea: el fórceps es un parto instrumental que realizado en condiciones óptimas y con las indicaciones precisas, no daña ni a la madre ni al bebé. El aparato consta de dos cucharas que se articulan, las cuales toman la cabecita del bebé cuando ya está asomando, pero que por alguna circunstancia la mamá no puede terminar de expulsarla, o en situaciones de emergencia fetal (generalmente sufrimiento fetal). La cesárea tiene también sus indicaciones precisas: es la terminación quirúrgica del embarazo por vía abdominal cuando no están dadas las condiciones para un parto normal. Es una cirugía mayor, con los riegos que ella implica, y también la anestesia. Cuando a una mamá se le practica una cesárea los beneficios de la misma deben sobrepasar a los riesgos. Las causas de su indicación pueden ser maternas o fetales. De ninguna manera la cesárea es mejor que el parto, pero tiene sus indicaciones. La mayoría de las veces se utiliza la anestesia peridural o epidural, en donde la mamá está despierta y puede registrar el nacimiento de su bebé. Hay que saber que existen dos maneras de realizar la incisión abdominal: una es transversal por encima del pubis y otra vertical de pubis hacia el ombligo. Esta última se usa en casos de extrema urgencia para extraer lo más rápido posible al bebé.