Preguntas sobre embarazo y parto. Sigue 2

CUIDADO DE LOS PEZONES. 

Desde el principio del embarazo se comienza con el cuidado de los pezones, para darles forma si es que están planos por medio de masajes, y para evitar las grietas durante el amamantamiento. Después del 7º mes se puede usar el propio calostro para masajear los pezones. Luego del parto los mismos se limpian con agua solamente, y si se puede, se los deja secar al sol o al aire libre, y si no, con el secador del pelo; esto los fortalece. No es necesario el uso de jabones especiales, y menos perfunes, ya que modifican el olor de la piel. El corpiño será cómodo y sin ningún aro, ya que éste presiona los conductos por donde va a salir la leche. Una mamá filósofa decía: "si los médicos pudieran destornillar las tetas las hervirían". Si hay grietas, no usar cremas, solamente podría ser la crema de Caléndula. Y limpiarlos aplicando unas gotas de la propia leche sobre la aréola y sobre el pezón, y dejarlos secar al aire.  

¿SE PUEDE QUEDAR EMBARAZADA DURANTE LA LACTANCIA? 

SÍ, aunque no menstrúe. La lactancia NO es un método anticonceptivo. Para realizar la anticoncepción se deberá consultar luego del parto con el médico tratante. Hay algunos método anticonceptivos que no están contraindicados durante la lactancia.   

¿SE DEBE REALIZAR EL CURSO DE PSICOPROFILAXIS? 

Sí, y debe comenzar precozmente, al tercer mes de embarazo. A partir del séptimo mes se incorpora al marido, pues el embarazo y el parto es de los dos. El marido es la persona más indicada para acompañar a su mujer en ese momento tan especial, y además para él es una experiencia de gran felicidad vivir el nacimiento de su hijo. Pero se deberá considerar a cada pareja en particular. Hay maridos que no quieren estar en el parto (son los menos), entonces respetaremos su decisión. El curso consiste en realizar un trabajo corporal con una toma de conciencia de lo que está pasando con el embarazo, los cambios psíquicos y físicos a los que la mujer deberá adaptarse y vivirlo con plena felicidad. Aprender a relajarse, a respirar, a pujar, a practicar ciertas posturas corporales que la van a favorecer durante el trabajo de parto, en la sala de partos y luego en el puerperio. Tener siempre presente que la protagonista del parto es la parturienta. También se pueden incluir los masajes, que pueden ser realizados por el propio marido.   

¿PUEDE ESTAR EL MARIDO EN LA SALA DE PARTOS? 

Puede, y además debería estar. Pero esto depende de la pareja y de la situación emocional en que se hallen ambos, la decisión debe ser compartida. El primer requerimiento es que el papá quiera presenciar el parto y acompañar a su mujer. Por ello se lo incluye en la preparación psicoprofiláctica a partir del séptimo mes de embarazo. Contrariamente a lo que sucedía hace unos 50 años, al padre se le ha dado el protagonismo que debe tener en el nacimiento de su hijo. Para el hombre representa una vivencia de paternidad inolvidable. Para ambos es la culminación de lo gestado y de lo esperado: el nacimiento de su hijo. 

¿QUÉ INFECCIONES PRENATALES O PERINATALES PUEDEN PRODUCIR ANOMALÍAS

O ENFERMEDADES AL FETO?

La rubéola, la varicela, el citomegalovirus, la enfermedad de Chagas, la toxoplamosis. La sífilis, el herpes simple, el parvovirus, el papovavirus (HPV), el HIV, la hepatitis B, el estreptococo B, la clamydia (todas las infecciones de transmisión sexual). Controlar correctamente el embarazo puede prevenir muchas de estas enfermedades, o bien pueden ser tratadas durante el mismo. Algunas son muy riesgosas para el feto. El manejo de estas infecciones debe ser realizado por el obstetra, el neonatólogo y el infectólogo para implementar medidas efectivas de prevención, pesquisa, diagnóstico precoz y tratamiento apropiado. 

¿ÚLTIMAMENTE HA HABIDO UN RECRUDECIMIENTO DE LA TUBERCULOSIS? 

Sí, a raíz de la aparición del SIDA aumentó el número de casos de tuberculosis. También se ha notado que hay algunos fármacos para el tratamiento de la misma que han desarrollado resistencia, y no sirven ya. Otro factor de recrudecimiento es el aumento en el número de personas de la calle (ambiente de pobreza, mala higiene, mala nutrición). Toda embarazada que tose durante más de 15 días a pesar del tratamiento sintomático, debe realizar la prueba cutánea (PPD) para descartar la enfermedad. También debe realizar una radiografía de tórax de frente con protección abdominal. Correctamente tratada se puede lograr la curación. Si la mamá del recién nacido fue tratada correctamente durante el embarazo, podrá amamantar. Si por control del esputo y por la radiografía aún persiste la enfermedad y es bacilífera (o sea que tose bacilos) el bebé deberá ser separado de la madre hasta que ésta se cure. 

¿PUEDE AMAMANTAR LA MADRE CON TUBERCULOSIS? 

Si está cumpliendo estrictamente el tratamiento, y no está en período de diseminación de bacilos, puede amamantar. 

¿CUÁNTAS HEPATITIS HAY? 

Las hepatitis A, B, C (también llamada no-A no-B), D, E, G. Todas ellas son enfermedades transmisibles, contagiosas. La hepatitis A es la menos peligrosa para el bebé, y todas tienden a ser más graves si se contraen en el último trimestre del embarazo. Las más graves para el bebé son la B y la C. La hepatitis B y la C se contagian de la misma manera que el SIDA: por contacto sexual, por transfusiones, y a través de la placenta. Al bebé le pueden producir enfermedad hepática grave. Las medidas de prevención para no contraer estas enfermedades son las mismas que para el SIDA. Actualmente existen vacunas para las hepatitis A y B.

¿CÓMO SE PUEDEN EVITAR O PREVENIR LAS HEPATITIS? 

Las hepatitis virales son enfermedades producidas por distintos virus, y la prevención es diferente: para la hepatitis A se debe evitar el contacto con personas enfermas (se contagia por la contaminación de materias fecales, aguas contaminadas, por utensilios contaminados, y no hay pruebas fehacientes de la transmisión a través de la placenta). Existe poco riesgo de transmitir la enfermedad al bebé.
Para la hepatitis B los medios de prevención son los mismos que para evitar el contagio del SIDA, especialmente el uso de condón en toda relación sexual. Hay una vacunación específica en los casos de prevención post-exposición. A los recién nacidos de madre positiva se los vacunará con el suero y la vacuna dentro de las 48 horas de nacido, ya que la hepatitis B es grave para el niño desde su primera infancia: riesgo de hepatitis crónica severa con consecuencia de cirrosis hepática posterior. Se deberá realizar de rutina en el embarazo la prueba para la hepatitis B en el tercer trimestre de la gestación.
La hepatitis C se contagia por transfusiones de sangre o sus derivados, y también por vía oral, y fundamentalmente por aguas contaminadas. Es muy poco probable que atraviese la placenta e infecte al feto; el contagio se relaciona con el momento del parto. No existen vacunas aún. El pronóstico del recién nacido infectado es favorable.

¿UNA MAMÁ QUE TENGA TOXOPLASMOSIS PUEDE CONTAGIAR A SU BEBÉ? 

Solamente si contrajo la enfermedad durante el embarazo, y la transmisión es a través de la placenta. La mayoría de la población en general tuvo toxoplasmosis (alrededor de un 80%); entonces si es crónica (o sea que la contrajo antes de estar embarazada) no va a enfermar al bebé. De todas maneras, el médico es el único que puede decir si la madre deberá recibir tratamiento durante el embarazo, ya que la toxoplamosis congénita es grave para el bebé. Puede ocasionar lesiones neurológicas y lesiones en los ojos. Si ya ha tenido le enfermedad, no va a haber riesgos para el bebé en ninguno de los embarazos sucesivos. 

¿CÓMO SE PUEDE PREVENIR LA TOXOPLASMOSIS? 

Durante el embarazo: es importante evitar el contacto con animales domésticos, sobre todo los que comen carne cruda. Evitar limpiar la caja donde los gatos defecan, o usar guantes protectores. El contagio de los animales es a través de las deyecciones de los mismos. Las mismas precauciones deberán tener las que limpian jardines. Evitar comer carne cruda o poco cocida, leche sin pasteurizar, o huevos crudos. Lavar muy bien las verduras. Tener cuidado con los areneros de las plazas, allí van los gatos a defecar. Lavarse bien las manos antes de comer, y después de entrar en contacto con carne cruda, tierra, arena, o gatos. 

¿ES PELIGROSO TENER RUBEOLA DURANTE EL EMBARAZO? 

La rubéola es una infección viral que casi siempre se contagia en la niñez, y en ellos tiene muy baja incidencia de complicaciones. En el embarazo, un porcentaje de niños pueden llegar a tener alguna malformación, y es más peligroso cuanto más precozmente se contraiga la enfermedad durante el embarazo, especialmente antes de la semana 16. El hecho de estar en contacto con una persona con rubéola pero no contagiarse, no es peligroso. Existe un análisis de sangre sencillo que determina si la paciente ha tenido la enfermedad (o sea que es inmune), y no la va a volver a contraer más. Esto se debe a que ya la tuvo, o que ha sido vacunada. Es conveniente que las mujeres averigüen si la tuvieron antes de quedar embarazadas, ya que si no la padecieron deberían vacunarse por lo menos tres meses antes de quedar embarazadas. Cuando una mujer gestante no es inmune a la rubéola, deberá evitar todo contacto con personas con esta enfermedad. No se debe administrar la vacuna durante la gestación. No existe tratamiento que sea eficaz durante el embarazo, ni fuera del mismo. 

¿CUÁNDO LA VARICELA PUEDE OCASIONAR RIESGOS EMBRIO-FETALES?

Depende del momento de la gestación en que la mamá contrajo la varicela. Si fue antes de las 13 semanas hay muy poco riesgo. Si el contagio se produce entre las 13 y 20 semanas tendría poco riesgo también, sobre todo de padecer el sindrome de varicela congénita, pero estaría comprometida la salud fetal. En este caso se podría encontrar en el bebé: cicatrices en la piel, malformaciones en los miembros, microcefalia (cabeza pequeña), problemas de audición, de visión, retardo de crecimiento fetal intrauterino. Si la mamá contrae la varicela entre las 20 y 36 semanas el bebé está protegido por los anticuerpos maternos que atraviesan la placenta. Al nacer contraerá la varicela en unos días, pero de forma benigna. Si la varicela se contrae unos 5 días antes del parto o 2 días después del mismo, el niño puede nacer con varicela congénita, que es bastante grave y a veces hasta fatal. Si la madre tiene varicela en el momento del parto, el bebé deberá ser aislado hasta que pase el período de contagiosidad materno. Los riesgos fetales en general son muy bajos, dado que el 90% de la población ha tenido varicela en su infancia, y no la volverá a tener. 

¿ES IMPORTANTE LA INFECCIÓN POR EL CITOMEGALOVIRUS? 

No es una infección muy frecuente, pero sí se ve mucho en las pacientes HIV+. No produce síntomas característicos ni en niños ni en adultos. En el embarazo se transmite a través de la placenta, por el pasaje del feto a través del canal del parto infectado al ingerir fluidos infectados (orina, flujo materno), y a través de la leche materna. Aproximadamente entre el 50 y el 80% de las mujeres en edad fértil ya han tenido esta infección antes, y, por lo general no necesitan preocuparse durante el embarazo. Un 10% de los bebés infectados van a desarrollar síntomas neurológicos en los primeros años de vida. El órgano que más se afecta es el oído, provocando pérdida de la audición. También se puede afectar la visión, síntomas neurológicos, retraso mental, síntomas de infección generalizada. Estos síntomas pueden presentarse enseguida del nacimiento, o después de años de nacido. 

¿SE PUEDE PREVENIR LA BLENORRAGIA? 

Sí, evitando la promiscuidad sexual, teniendo pareja estable, y/o usando preservativo si la relación no es segura. Es importante que la pareja masculina sea lo suficientemente honesta para comunicar a su mujer o a su pareja si en algún momento tiene que hacer un tratamiento para esta enfermedad, ya que en la mujer provoca pocos síntomas, y por lo general no consultan, y no se tratan. Si se diagnostica durante el embarazo, con tratamiento antibiótico cura totalmente, y se evita el contagio al bebé. 

¿LA BLENORRAGIA O GONOCOCIA ES PERJUDICIAL PARA EL RECIÉN NACIDO? 

Sí, es una enfermedad de contagio sexual (uretra masculina, vagina, ano, faringe femeninas), y el bebé, al atravesar el canal del parto contaminado adquiere la conjuntivitis gonocócica, que si no se diagnostica a tiempo y es tratada de inmediato, le produce ceguera. También puede ocasionar en el recién nacido meningitis, neumonía, artritis. En el adulto, si no es tratada, puede diseminarse y producir inflamaciones articulares dolorosas, artritis séptica, fiebre, y en la piel pápulas y pústulas. Tanto en la mujer como en el hombre, si no se la trata en el período agudo y se hace crónica, puede producir esterilidad. 

¿LA SÍFILIS PUEDE CONTAGIAR AL BEBÉ Y NACER ENFERMO? 

Sí, es lo que se llama sífilis congénita; la bacteria atraviesa la placenta y enferma distintos órganos del bebé, y hasta puede producir la muerte fetal intraútero. Es una infección de transmisión sexual. Es importante que la embarazada controle su embarazo desde el comienzo del mismo, ya que el análisis para la detección de esta enfermedad se hace de rutina al comienzo, al final de la gestación, y en el puerperio inmediato. El tratamiento con Penicilina sigue siendo de elección para esta infección desde 1943. 

¿HAY ALGUNA MANERA EN QUE LA MADRE PUEDA DARSE CUENTA DE QUE SE CONTAGIÓ CON SÍFILIS? 

Para la embarazada es muy difícil darse cuenta que se contagió, pero con los análisis de rutina en el embarazo se detecta rápidamente. Generalmente es una enfermedad en donde el contagio del chancro en la mujer es intravaginal, no duele, no molesta, no produce otros síntomas, a los 30 días desaparece espontáneamente, y por lo tanto pasa desapercibida. El chancro desaparece aunque no haya recibido tratamiento, pero la enfermedad (la bacteria) pasa a la sangre y se transforma en una enfermedad sistémica, con los años muy grave (sin tratamiento). Por eso es importante realizar el análisis de rutina correspondiente al comienzo y al final del embarazo. Con tratamiento antibiótico cura totalmente, y por lo tanto se evita el contagio del bebé. 

¿SE PUEDE PREVENIR LA SÍFILIS? 

Como toda infección de transmisión sexual se previene evitando la promiscuidad, teniendo pareja estable, usando preservativo cuando la relación sexual no es segura (recordar que el preservativo protege el área genital nada más, y no la oral o la piel). La sífilis congénita se previene controlando el embarazo desde el comienzo del mismo, y realizando el tratamiento correspondiente si fuera necesario. Los recién nacidos de madres infectadas que recibieron tratamiento adecuado según las normativas del CDC (Centers for Disease Control and Prevention), tienen un mínimo riesgo de padecer sífilis congénita.