Mycoplasmas y homeopatía

Los Mycoplasmas son los organismos más pequeños capaces de auto-reproducirse. Son bacterias desprovistas de pared celular, difíciles de cultivar. Pertenecen a la Clase Mollicutes (del latín: "piel blanda"), Orden Mycoplasmatales, Género Mycoplasma y Ureaplasma. No se colorean con la tinción de Gram. Hay 3 especies importantes para el hombre:

  • Mycoplasma hominis *

  • Micoplasma genitalis *

  • Ureaplasma urealítico *

  • Ureaplasma parvum

  • Mycoplasma pneumoniae (patógeno del tracto respiratorio)

* estos tres son patógenos del tracto genital. 

La infección por micoplasma generalmente se acompaña de infección por cándida (importancia en el embarazo).
Los micoplasmas urogenitales pueden aparecer como saprófitos del tracto genital femenino, pero al aumentar en número y bajo ciertas condiciones, producen síntomas compatibles con enfermedades del tracto genital inferior (ETGI) o vaginosis bacteriana, ya sea por acción propia o formando parte del Complejo GAM. 

SINTOMATOLOGÍA:

El MICOPLASMA HOMINIS produce enfermedad inflamatoria pelviana. Puede producir también rotura prematura de membranas durante el embarazo.

En la mujer la infección es semejante a la de la Clamydia, generalmente asintomática, y puede producir esterilidad también.

Produce vulvitis, salpingitis, uretritis, enfermedad pélvica inflamatoria, aborto, endometritis, fiebre puerperal, septicemias. La infección es más frecuente en la mujer.

Se detecta mediante cultivos de flujo.

El Ureaplasma urealítico y el M. hominis provocan infecciones durante el embarazo: recién nacidos con bajo peso, corioamnionitis, sepsis neonatal, displasia broncopulmonar en el RN.

SECUELAS:

En la mujer:

  • Estenosis cervicales

  • Estenosis cérvico-uterinas

  • Obstrucciones tubarias (esterilidad)

  • Bridas peritoneales

En el hombre: puede producirbalanopostitis, pero frecuentemente no da síntomas.
El UREAPLASMA UREALÍTICOes poco probable que dé enfermedad pelviana inflamatoria. Sí la puede producir si está asociado a otros patógenos. Las enfermedades en la mujer son las mismas que por el Mycoplasma.

El diagnóstico es clínico o por medio de cultivos; no existe diagnóstico serológico.
El tratamiento es con antibióticos, similar al tratamiento de las Clamydias, pero con la salvedad de que los micoplasmas son resistentes a los ß-lactámicos y a las sulfonamidas.

  • AZITROMICINA *

  • DOXICICLINA

  • TETRACICLINAS

  • OFLOXACINA

  • ERITROMICINA*

* recomendados para ser usadas durante el embarazo.

HOMEOPATÍA:

Cuando un paciente está tratado con HOMEOPATÍA tiene su sistema inmunitario en perfectas condiciones como para enfermar lo menos posible. El sistema inmunitario es a lo que se denomina vulgarmente "las defensas". Además de un buen tratamiento homeopático, es necesario tener una vida sana, no promiscua, respetando al cuerpo de uno y al de los otros.
Cada ser humano es único e irrepetible, no hay otro igual. Por eso el remedio único homeopático que le corresponde a ese paciente lo va a poner en condiciones inmunológicas de bienestar y de armonía con él mismo y con el medio que lo rodea. Esto va a favorecer la NO necesidad de tratamiento antibiótico, debido a que el propio organismo va a encontrar la directriz de su propia curación.
El tratamiento homeopático es también importantísimo para evitar las infecciones recurrentes, ya que si inmunológicamente está en condiciones, no tiene por qué volverse a enfermar. Desde el punto de vista alopático, la ciencia se desespera tratando de encontrar por qué recurren algunas infecciones, "a pesar de que los tratamientos antibióticos atacan al germen con todo". Ellos se preguntan por qué hay recurrencia en algunos pacientes y en otros sólo casos esporádicos. La HOMEOPATÍA lo puede explicar bien: algunos pacientes tienen su sistema inmunitario (de defensa) en perfectas condiciones, lo que favorece para que los gérmenes no se instalen ni se hagan patógenos. Otros están inmunológicamente deprimidos, y cualquier bacteria o virus puede colonizarlos y enfermarlos.
Ya lo dijo el Dr. Claude Bernard a fines del siglo XIX: "el germen no es lo importante, lo importante es el terreno". El terreno para la homeopatía es el paciente, único e irrepetible, con su predisposición a enfermar de determinada enfermedad. A esto los Homeópatas lo llamamos: MIASMA. Por ello es necesario muchas veces tratar primero el MIASMA y luego reforzar la energía vital con su remedio único.

Existen muchos remedios homeopáticos que se pueden utilizar en el caso agudo de la enfermedad. Con estos remedios la gran mayoría de las veces se resuelve la misma sin necesidad de recurrir a antibióticos "para atacar al germen". Son remedios que han sido experimentados en el hombre sano (único experimentador en Homeopatía) y que ha sido probada su eficacia. Al evitar prescribir antibióticos estamos evitando suprimir los síntomas, ya que haciendo esto estamos provocando en el paciente una reacción del organismo, que en corto o largo plazo le producirá una enfermedad más grave y más profunda. Y la supresión se establece alopáticamente con la mayoría de los remedios que suprimen síntomas, tales como todos los "anti" (antinflamatorios, antipruriginosos, antiespasmódicos, antibióticos, etc.).

También los médicos homeópatas tenemos el recurso de otros remedios complementarios, como ser el autonosode, es decirla "autovacuna homeopática", que se realiza con material extraído de la lesión o de la infección del paciente, pero preparada farmacológicamente bajo las estrictas leyes de la homeopatía: diluido y dinamizado.
Demás está decir que estos son tratamientos no agresivos, no destructivos, y con mejores resultados, a corto y a largo plazo, no son onerosos, y son fáciles de realizar. Y lo más importante de todo, es que se logran evitar las recidivas.