Lactancia y homeopatía


CUANDO UN NIÑO NACE ES UN ANTIGUO ANCIANO QUE VIENE PROVISTO DE TODA LA SABIDURÍA DE LA RAZA.

ARNOLD GESELL 

Desde el comienzo del embarazo las mamas sufren modificaciones importantes para prepararse para la lactancia: se tornan turgentes, sensibles, más pesadas. La red venosa que se encuentra debajo de la piel se hace más evidente (red venosa de Haller), las areólas se hiperpigmentan, se acentúan las pequeñas glándulas sebáceas de las areólas (se las llama tubérculos de Montgomery). Los factores que intervienen en estas modificaciones son hormonales: estrógenos y progesterona. Durante el embarazo las glándulas mamarias permanecerán en estado de reposo, y sólo después del parto se desencadenará la secreción de leche mediada por otras hormonas hipofisarias.

La lactancia es un proceso biológico natural que comienza a partir de que nace el bebé.
El amamantamiento natural es fundadamente valorizado por sus virtudes nutritivas y afectivas. Pero no es el único vínculo posible entre mamá y bebé. Existen algunas mujeres que no pueden dar la teta, pero ese íntimo contacto puede suplirse con otras maneras de brindar amor.

Los bebés nacen sabios para alimentarse.

Dar de mamar es dar parte de sí misma, es lo más gratificante de la relación madre-hijo. Es una manera íntima y visceral que tiene la mamá para seguir relacionándose con su bebé después del parto, cuando ya no hay más panza. El recién nacido, al relacionar su boca con el pecho de su mamá reconoce su olor. Esto es tan importante, que se aconseja dar la mamadera (en los casos en que esto sea necesario) con el pecho descubierto y en contacto de piel a piel con el niño. Además, éste reconocerá los latidos cardíacos maternos que escuchó durante 9 meses en la pancita.
Muchas veces utiliza la teta no como necesidad de alimento, sino por el placer de chupetear, de mantener el contacto.
El animal nace y es el fruto de una larga evolución, que hereda de sus antecesores, tanto a través de su estructura física como de sus conductas instintivas. El aprendizaje juega un papel secundario en su vida, ya que se maneja por el instinto.
El bebé humano tiene mucho que aprender, tiene mucha impotencia al nacer, y dependerá del adulto durante bastante tiempo. Y esto se debe a que el desarrollo del cerebro, del sistema nervioso, completa su maduración varios años después de nacido.
Se debe tratar que el amamantamiento (con teta o biberón) se desenvuelva en un clima de tranquilidad y afecto.

Amamantar es un acto tan natural como dar a luz, y tan placentero 

como ver crecer a los hijos.

AGALACTIA E HIPOGALACTIA:

En general las mamás se manejan con intuición para saber cómo sostener al bebé, y éste tiene también una intuición innata para succionar. Toda mamá tiene buena leche. La mala leche no existe. A veces la mamá advierte que su leche "es aguada" (sólo ocurre al principio de la mamada). Es la que queda acumulada en los senos y que tiene menor cantidad de grasas. Pero luego de unos minutos de estar mamando se produce la bajada de la leche más cargada de grasas (porque la succión estimula la secreción de la hormona prolactina).

En el ser humano puede ocurrir que haya agalactia o hipogalactia.
Agalactia:
es la falta absoluta de la secreción láctea, que es rara. Más frecuente es la hipogalactia: es la disminución de la cantidad de leche segregada, y a veces es insuficiente para alimentar al niño.

La dieta de la mamá que amamanta: debe evitar el chocolate, las especias picantes, el azúcar, las coles, el alcohol, el cigarrillo.

Son muy pocos los casos reales para no poder dar de mamar. La lactancia inmediata tiene grandes ventajas. Para el bebé: aprende inmediatamente el instinto de succión; para la madre: favorece la retracción del útero, lo que hace disminuir el sangrado y los dolores.

El niño ha de mamar según demanda y la cantidad que requiera.

El Recién Nacido se vale de 3 reflejos para alimentarse que han ido apareciendo a lo largo de todo el embarazo:

  • DEGLUCIÓN: aparece a la semana 12 de gestación.

  • SUCCIÓN: se inicia a la semana 28 de gestación.

  • BÚSQUEDA: está presente desde las 32 semanas de gestación.

El reflejo de succión es un reflejo vital que la naturaleza ha previsto para la supervivencia de la especie. En un recién nacido sano y normal este reflejo está presente. Y lo vemos en la sala de partos en cuanto nace: se lo coloca en el pecho de la madre y comienza la succión. Pero es bueno saber también que hay bebitos que necesitan ayuda: porque nacieron inmaduros por bajo peso (prematuros), o porque han sido medicados y están deprimidos, o porque están enfermos, o porque son adoptados (hay instituciones a las que se puede recurrir en estos casos que enseñan a la mamá a nutrir bien a ese ser nuevo de la familia).

El reflejo de succión es también una fuente de placer. La naturaleza se ha encargado de que los primeros contactos entre la madre y el niño sean placenteros para ambos. El bebé chupa más de lo que necesita para alimentarse, ya que la succión y el sueño son sus principales actividades.
Esta "etapa oral", en que todo se percibe por la boca, y que es su principal zona erógena, se prolonga hasta los dos años de edad. A partir de acá se pasa a la etapa anal, pero la oralidad sigue siendo satisfactoria para toda la vida (besar, comer, fumar).

Se recomienda amamantar en todos los casos, salvo indicación médica contraria (ej: madres portadoras de VIH, a las cuales se les inhibe la lactancia).
En los casos en que la mamá quedara embarazada nuevamente amamantando, deberá ir espaciando las mamadas en el día, y en los días, para que sólo, si el bebé es pequeño, siga recibiendo la teta de la noche.

SI HUBIERA AMENAZA DE ABORTO, DEBERÁ SUSPENDER INMEDIATAMENTE
LA LACTANCIA, ya que la succión estimula las contracciones uterinas.

LA LACTANCIA NO ES ANTICONCEPTIVA. LAS MUJERES PUEDEN QUEDAR
EMBARAZADAS EN ESTE PERÍODO AUNQUE NO MENSTRÚEN.

Actualmente hay un muy buen conocimiento de leches y mamaderas, pero poca información acerca del amamantamiento. Los niños alimentados con leche materna tienen mayor resistencia a las enfermedades, sobre todo las respiratorias, las intestinales y las alérgicas. El calostro y la leche son fuentes importantísimas de anticuerpos. Si la mamá debe volver al trabajo dentro de los 45-60 días post-parto, existen implementos especiales para dejar su "nutritivo alimento" en la heladera para que sea suministrado por la persona que se hace cargo del bebé en esas horas. Esta leche debe ser guardada en mamaderas esterilizadas (hervidas durante 10 minutos, dejadas enfriar y guardadas en la heladera). La leche esta no dura más de 48 horas (se deberá rotular la mamadera con la hora de la primera extracción). Hay que tratar de que el amamantamiento (con teta o biberón) se desenvuelva en un clima de afecto y tranquilidad. Mamá y el bebé a solas, en lo posible.

Cuando falta el reflejo de succión por las causas arriba mencionadas, entonces se recurre a la alimentación por sonda nasogástrica (que llega hasta el estómago). Se administra el calostro y la leche que se extrae la mamá, que son muy nutritivos y también le dan defensas al bebé. Esto se complementa con otros nutrientes en sueros endovenosos, según criterio médico. La leche debe ser extraída manualmente, debido a que los sacaleches pueden lastimar los pezones. Una vez dado de alta, debemos saber que el prematuro tiene menos fuerza que un bebé de término, se cansa rápidamente. La mamá deberá entonces armarse de mucha paciencia y enseñarle a mamar.

Es muy importante que la mamá haga entrevistas previas al parto, que generalmente son con la partera y preparadora corporal, en las clases depreparación para el parto, para que pueda sacarse dudas y aprender algunas cosas que a lo mejor desconoce: cuidar sus pechos y sus pezones, solucionar durante todo el embarazo alguna patología de los mismos (pezones planos, pezones umbilicados: metidos hacia adentro).

ALGUNAS RAZONES PARA ELEGIR LA LECHE MATERNA:

La leche materna es la más conveniente para su bebé. A pesar de los avances que se han logrado en estos últimos años en la modificación de las leches en polvo, cuya composición cualitativa y cuantitativa de sus nutrientes se aproxima cada vez más a la leche materna, ésta contiene decenas de elementos beneficiosos para el bebé que jamás se encontrarán en la leche artificial.
Entre ellos, los anticuerpos que protegen al bebé de las infecciones. Actualmente se cría a un elevado número de niños con leches artificiales, fundamentalmente leche de vaca más o menos modificada, con resultados satisfactorios pero no iguales.
Por otro lado, la leche materna, que contiene enzimas de la digestión, se digiere rápidamente y muy bien. En el intestino, permite el desarrollo de bacterias benignas.  

Está siempre disponible, a la temperatura adecuada y estéril, no necesita preparación alguna, ni manipular y esterilizar biberones, lo que es muy práctico, sin importar el lugar en el que usted se encuentre. Además, es muy económica.
Desde el punto de vista psicológico, dar el pecho permite a la madre establecer un estrecho contacto físico, simbólico y privilegiado con el bebé, que tiene todos sus sentidos despiertos en el momento de la toma (oído, olfato, tacto). Durante este contacto , el bebé siente la seguridad tal y como estaba en el vientre materno. Se establece un vínculo afectivo sólido, intenso y precoz.
Dar de mamar también es beneficioso para la madre, ya que su útero vuelve más fácilmente a su posición y a su volumen normal gracias a las contracciones uterinas que provocan las succiones. Por otro lado, al contrario de lo que piensan algunas mujeres, dar de mamar no estropea los senos.

¿Qué pasa con el papá al ver el encuentro amoroso de la mamá con el bebé? Hay una sensación de exclusión que muchas veces es real, ya que el bebé es muy demandante y la mamá también está agotada. Otra realidad es que los momentos de intimidad están espaciados, hay un total cambio de horarios, exigencias. Entonces es importante que en el curso de preparación para el parto, cuando el padre está presente, se hablen estos temas para ir preparándolo para esta nueva vida. Todos estos inconvenientes son superables en la medida en que se busquen soluciones apropiadas, y no se oculten o minimicen conflictos. Aprender, entonces, a crear nuevas vías de encuentro feliz.

¿Qué pasa con la mamá durante la lactancia? El agotamiento es real, no hay horarios, ni diurnos ni nocturnos, entonces está mal predispuesta a mantener un contacto sexual con su esposo. Otro inconveniente son los dolores en los pechos, en los pezones, que van desapareciendo con los días. Los primeros días de puerperio puede aparecer un estado depresivo transitorio, el cual tiene que ser expresado sin temores, tratando de hacerse entender por su marido, y entendiendo ella también que a él le pasan cosas. El temor a otro embarazo está presente, pero existen variados métodos anticonceptivos para la lactancia. La disconformidad con su propio cuerpo la hacen sentirse sexualmente indeseable, pero lentamente se puede volver al cuerpo anterior sin muchos sacrificios. Mientras tanto, un esposo paciente esperará el reencuentro con su esposa en una forma comprensiva, conociendo de antemano todos los inconvenientes de esta nueva etapa. La pareja, en este momento debe modificar y crear lentamente un modelo distinto de convivencia.
Es muy importante para las mamás que no pueden amamantar no sentirse culpables, ya que el hijo va a recibir igual todo el amor, la seguridad, el calor.

UNA MAMÁ ES MUCHO MÁS QUE UNA TETA.

¿Qué pasa cuando hay que amamantar mellizos? El tema producción parece ser el principal obstáculo. Pero no se debe olvidar que para que exista una buena lactancia sólo hace falta seguir la ley de la libre demanda: a mayor demanda mayor producción. Porque el principal estímulo de la producción de leche es la succión, y si hay dos que succionan va a haber más leche.

Lo que sí es muy importante es que la madre se hidrate bien antes de cada mamada, y sólo es suficiente que ingiera abundante agua. Además, cada mamá tendrá su propia forma de darles la teta.

No olvidar tampoco que a veces los bebés se despiertan porque están ansiosos, y no porque tienen hambre, necesitan el contacto con la mamá, y esto no es malcriarlos, sino darles mucho afecto y seguridad.

¿Cuándo debe producirse el destete? El destete es el período que va desde que el bebé empieza a ingerir alimentos distintos a la leche, hasta el cese total del amamantamiento con fines nutricios.No existe una fecha ideal. Esto debe ser decidido entre bebé, mamá y papá. El niño se va haciendo cada vez más independiente, y a su vez reconociendo que la teta no es la única forma de recibir amor.
Por lo general comienza cuando el bebé empieza a comer comida diferente a la leche de la mamá.
Así es que paulatinamente se irán espaciando mamadas, progresiva y lentamente (puede ser en varios días o semanas). Se recomienda efectuar el destete alrededor del año de edad, o un poco más. Pero en los países subdesarrollados, está indicada continuar la lactancia hasta los dos años o más. Existen bebés que se destetan solos, y esto se debe a que están preparados para hacerlo. Para elegir la época del año para destetar, se sugiere que sea en invierno, por la protección que da la leche materna durante el verano contra las diarreas e infecciones.

PREVENCIÓN DE LAS GRIETAS DEL PEZÓN: 

 Estas son lesiones de la piel de los pezones consecutivas a la maceración de la epidermis por mala higiene y por mal cuidado de los mismos.Y al traumatismo que producen las succiones repetidas. Frecuentemente son muy dolorosas y son pasibles de tratamiento para no tener que interrumpir la lactancia. Las lesiones pueden ser únicas o múltiples, interesando una o ambas mamas. En algunas ocasiones estas lesiones producen sangrado, el niño traga esa sangre y luego la vomita. En estos casos debe suspenderse las mamadas de ese lado, pero siempre extrayendo la leche con un sacaleche y descartándola hasta que la lesión se cure. Estas efracciones pueden ser la puerta de entrada de gérmenes, lo que ocasionará infección mamaria: mastitis.

La prevención de las grietas del pezón consiste en preparar los pezones durante todo el embarazo:

  • No utilizar jabones ni alcohol: resecan e irritan la zona.

  • No frotarse con elementos como cepillos o esponjas vegetales.

  • Higienizarlos solamente con agua.

  • Estimular los pezones con los dedos horizontalmente, y traccionando hacia fuera, 2 o 3 veces por día.

Prevención durante la lactancia:

  • Los rayos del sol (ultravioletas) son muy buenos para prevenir las grietas.

  • Los aceites vegetales también son buenos (soja, maíz, maní) para limpiar los pezones.

  • Si ya aparecieron grietas, se puede usar la crema de Caléndula, que no debe limpiarse antes de mamar.

  • Si los pechos estuvieran muy cargados y con molestias dolorosas, se puede usar el duchador de mano con agua caliente, o bien compresas empapadas con agua caliente, y dar de mamar más seguido. Si apareciera fiebre, consultar con el médico.

  • Si la mamá se enferma y debe tomar medicamentos que dañen al bebé, deberá interrumpir momentáneamente la lactancia, consultado al médico.

  • Si tiene grietas en el pezón, mientras realiza el tratamiento, y sobre todo si los pezones sangran, deberá también interrumpir momentáneamente.

MASTITIS:

Es la infección de la glándula mamaria. Durante la lactancia se manifiesta como una tumefacción dolorosa de una de las mamas, y en el lugar de la tumefacción aparece una zona rojiza y caliente. Se produce por la retención de la leche, a la que se agrega una infección. La mamá experimenta elevación de su temperatura corporal, que puede llegar hasta 40º. Hay escalofríos, y puede llegar a formar un absceso, que es muy doloroso. En esa mama se debe suspender la lactancia momentáneamente, hasta que se resuelva la situación. Se deberá extraer la leche y descartarla. Se usará un corpiño que sostenga bien la mama.

RECOMENDACIONES PARA UNA BUENA LACTANCIA:

  1. Verificar que los pezones tengan la forma adecuada para que el bebé se prenda para succionar. Si los pezones son planos o son umbilicados (metidos para adentro) existen unos ejercicios que se realizan con las manos para darles forma. Esto debe hacerse ya desde el embarazo.

  2. También desde el embarazo se deben prevenir las grietas, con el consiguiente dolor que esto acarrea, dando elasticidad a los pezones. Una indicación muy importante es exponer las mamas al sol durante unos minutos diarios. Luego del baño diario, para dar elasticidad a los pezonesse los puede masajear suavemente con un aceite para bebés, además de estirarlos entre los dedos desde la punta e imprimiéndoles movimientos giratorios unas diez veces.

  3. El bebé desde el momento del nacimiento ya debe ser prendido a la teta, en la misma sala de partos, siempre que las condiciones maternas y del niño lo permitan. Las primeras mamadas deben ser seguidas y cortas, que no se prolonguen más allá de diez minutos. Si el bebé nació por cesárea, realizar el primer contacto lo antes posible.

  4. En los primeros días después del nacimiento la mamá tendrá calostro, que es una secreción amarilla de fácil digestión y rica en factores inmunes para el bebé, muy necesario para el mismo. La bajada de la leche se produce entre el 2º y el 6º día, más tardíamente si fue una cesárea. Cuanto más pronto succione el bebé, más leche tendrá la mamá.

  5. No existen patrones horarios ni de cantidad que se le debe dar. La demanda la establece el niño, ya que no siempre tienen el mismo apetito. Ofrecer el pecho cada vez que lo requiera y por el tiempo que él establezca.

  6. A medida que pasan los meses los horarios tienden a espaciarse y a hacerse más regulares. Para espaciar las mamadas nocturnas deberán evitar estimularlo por la noche (no encender luces, darle la teta acostada, en silencio, esperando que el bebé imite a su mamá tranquila).

  7. En algunos momentos de la lactancia se produce una disminución de la leche. Se debe tratar en lo posible no dar alimentación complementaria (mamadera), ya que esto suele ser transitorio. Se puede poner al pecho más seguido, ingerir abundantes líquidos (agua, por ejemplo), descansar lo suficientes, alimentarse sanamente (muchas verduras y frutas, lácteos, huevos, etc.). En el caso en que todo esto no fuera suficiente, la HOMEOPATÍA cuenta con remedios que favorecen la producción de la leche.

HOMEOPATÍA:

Los médicos homeópatas contamos con una serie de medicamentos que bien utilizados pueden resolver muchos inconvenientes de la lactancia. Sobre todo en los casos en que la leche no aparece o disminuye y no alcanza para los requerimientos del bebé. La alopatía no ha encontrado aún ningún remedio que estimule la lactancia. LA HOMEOPATÍA SÍ.

CUANDO LA LACTANCIA NO SE PRODUCE O CUANDO LA LECHE DISMINUYE (HIPOGALACTIA):

Hay remedios homeopáticos que favorecen la producción de la misma; sin olvidar que la succión del bebé es un muy buen estímulo. La medicina tradicional no cuenta hasta el presente con ningún remedio para tener leche o para aumentarla en los casos en que la producción es muy escasa.