Estreptococo beta-hemolítico y homeopatía

El Streptococcus agalactiae o Estreptococo ß-hemolítico del grupo B de Lancefield es causa importante de infecciones generalizadas, neumonías, meningitis en los recién nacidos, y de infecciones en gestantes y en adultos inmunocomprometidos (diabéticos, alcohólicos, portadores HIV, etc.).
Es un microorganismo Gram +.
Su papel como patógeno potencial se ha reconocido ampliamente en países industrializados donde en la actualidad se desarrollan estrategias de diagnóstico y prevención dada su alta morbimortalidad; sin embargo, en países en desarrollo no se informa con frecuencia la infección por este germen, básicamente debido a la circulación de serotipos menos virulentos y la falta de una búsqueda y diagnóstico adecuados.

En las embarazadas puede producir infecciones intrauterinas, fiebre post-parto, infección urinaria y bacteriemia. Aunque la transmisión madre-hijo ocurre del 29% al 70% de los casos, no todos los neonatos desarrollarán infecciones.
Existe una correlación del germen con la rotura prematura de membranas y con el parto prematuro antes de las 32 semanas de gestación, y con la corioamnionitis (infección de placenta y de membranas ovulares).
El EB llegaría a la cavidad amniótica luego de la rotura de las membranas. Sin embargo, hoy se sabe que también es capaz de infectar al feto con membranas indemnes. Experimentalmente se ha demostrado su capacidad de adherirse, traspasar e incluso dividirse en las membranas amnióticas.
El EB coloniza también el tracto digestivo inferior (recto) en un 15-35% de los humanos, siendo encontrado en hombres y mujeres de todas las edades. Desde allí la bacteria coloniza intermitentemente el tracto genital, y, menos frecuentemente el tracto génitourinario.

El concepto actual es que la mayoría de las infecciones perinatales por este germen son adquiridas in útero (aspiración de líquido amniótico), siendo menos común la transmisión al momento del parto.

En los neonatos la infección ocurre por la inmadurez del sistema inmune. Cuando el parto es por vía vaginal puede producir:

  • Sepsis: infección generalizada.

  • Meningitis: es de inicio tardío, y el 20% de los casos son fatales.

  • Neumonía.

  • Otitis.

  • Osteomielitis.

  • Artritis séptica.

Todas con alta mortalidad.
Por eso se lo acepta como Infección de Transmisión Sexual.
La enfermedad neonatal puede ser precoz (antes de los 7 días), o tardía (hasta los 3 meses de edad).

Los niños que sobreviven, pueden presentar enfermedades a largo plazo:

  • Deterioro visual
  • Deterioro auditivo
  • Deterioro cognitivo

Otros factores de riesgo para el neonato son:

  • Trabajo de parto prematuro: menor de 35 semanas

  • Rotura de membranas de más de 18 horas antes del parto

  • Fiebre materna intraparto

  • Embarazo múltiple

  • Colonización con alto inóculo de Estreptococo B

  • Antecedentes de infección en embarazos anteriores

  • Otros factores de riesgo:

* Edad menor de 20 años
* Multiparidad
* Bajo título de anticuerpos contra Estreptococo B
* Ser de raza negra

DIAGNÓSTICO:

Según las pautas de los CDCs (Centers for Disease Control) y de la ACOG (American College of Obstetricians and Gynecologists), se recomiendan dos instancias para preveir la mayoría de los casos de infecciones tempranas de EB en neonatos. Ambas se basan en la realización de pruebas diagnósticas a las mujeres embarazadas, y en el tratamiento posterior con antibióticos intravenosos durante el trabajo de parto.

Se toman muestras vaginales y rectales entre las semanas 35 y 37 del embarazo para la realización de un cultivo con el fin de detectar la presencia del EB. El resultado se conoce al cabo de 24 o 48 horas. No se recomienda tomar antibióticos por vía oral antes del parto, ya que no previenen eficazmente la infección del EB en el neonato.
Si la mujer comienza con su trabajo de parto antes de conocerse los resultados, es recomendable administrar un antibiótico durante el el trabajo de parto.

PROFILAXIS INTRAPARTO:

Es el tratamiento exclusivo de aquellas mujeres que desarrollan factores de riesgo en el momento del parto, que incrementan su probabilidad de transmitir la bacteria del EB a sus bebés, si es que son portadoras. Según el estudio de los CDC´s, este método parece prevenir cerca del 41% de las infección, y aunque no las evita por completo, ofrece un beneficio notorio en el descenso de la morbimortalidad.

ES IMPORTANTE CONSIDERAR QUE NO TODAS LAS MADRES COLONIZADAS TIENE NEONATOS INFECTADOS.

Y AUNQUE NO HAYA COLONIZACIÓN EN LAS MADRES, ES POSIBLE TAMBIÉN ENCONTRAR NEONATOS INFECTADOS.

El Estreptococo Grupo B no pasa a la leche materna; además la lactancia otorga
anticuerpos al bebé que lo protegen de las infecciones.

TRATAMIENTO:

Tratamiento intra-parto: AMPICILINA

En las alérgicas a la Penicilina: CLINDAMICINA

HOMEOPATÍA:

Cuando un paciente está tratado con HOMEOPATÍA tiene su sistema inmunitario en perfectas condiciones como para enfermar lo menos posible. El sistema inmunitario es a lo que se denomina vulgarmente "las defensas". Además de un buen tratamiento homeopático, es necesario tener una vida sana, no promiscua, respetando al cuerpo de uno y al de los otros.
Cada ser humano es único e irrepetible, no hay otro igual. Por eso el remedio único homeopático que le corresponde a ese paciente lo va a poner en condiciones inmunológicas de bienestar y de armonía con él mismo y con el medio que lo rodea. El propio organismo va a encontrar la directriz de su propia curación.

El tratamiento homeopático es también importantísimo para evitar las infecciones recurrentes, ya que si inmunológicamente está en condiciones, no tiene por qué volverse a enfermar. Desde el punto de vista alopático, la ciencia se desespera tratando de encontrar por qué recurren algunas infecciones, "a pesar de que los tratamientos antibióticos atacan al germen con todo". Ellos se preguntan por qué hay recurrencias en algunos pacientes y en otros sólo casos esporádicos. La HOMEOPATÍA lo puede explicar bien: algunos pacientes tienen su sistema inmunitario (de defensa) en perfectas condiciones, lo que favorece para que los gérmenes no se instalen ni se hagan patógenos. Otros están inmunológicamente deprimidos, y cualquier bacteria o virus puede colonizarlos y enfermarlos.
Ya lo dijo el Dr. Claude Bernard a fines del siglo XIX: "el germen no es lo importante, lo importante es el terreno". El terreno para la homeopatía es el paciente, único e irrepetible, con su predisposición a enfermar de determinada enfermedad. A esto los Homeópatas lo llamamos: MIASMA. Por ello es necesario muchas veces tratar primero el MIASMA y luego reforzar la energía vital con su remedio único.

Existen muchos remedios homeopáticos que se pueden utilizar en el caso agudo de la enfermedad. Con estos remedios la gran mayoría de las veces se resuelve la misma sin necesidad de recurrir a antibióticos "para atacar al germen". Son remedios que han sido experimentados en el hombre sano (único experimentador en Homeopatía) y que ha sido probada su eficacia. Al evitar prescribir antibióticos estamos evitando suprimir los síntomas, ya que haciendo esto estamos provocando en el paciente una reacción del organismo, que en corto o largo plazo le producirá una enfermedad más grave y más profunda. Y la supresión se establece alopáticamente con la mayoría de los remedios que suprimen síntomas, tales como todos los "anti" (antinflamatorios, antipruriginosos, antiespasmódicos, antibióticos, etc.).

También, en Homeopatía, tenemos el recurso de otros remedios complementarios, como ser el autonosode, es decirla "autovacuna homeopática", que se realiza con material extraído de la lesión del paciente, pero preparada farmacológicamente bajo las estrictas leyes de la homeopatía: dilución y dinamización.
Demás está decir que éstos son tratamientos no agresivos, no destructivos, y con mejores resultados, a corto y a largo plazo; no son onerosos, y son fáciles de realizar. Y lo más importante de todo: evitan las recidivas.