ACNÉ Y HOMEOPATÍA

El acné juvenil es una enfermedad inflamatoria e infecciosa de los folículos pilosebáceos, complicación de la seborrea. La hipertrofia de la glándula sebácea se desencadena generalmente por estimulación hormonal en la pubertad. Los andrógenos parecen ser los elementos más activos para provocar tal reacción, pero hay que tener en cuenta también la sensibilidad propia del receptor periférico (la piel).

Seborrea: significa flujo de grasa, y es un trastorno funcional de las glándulas sebáceas. Se localiza en la línea media del cuerpo.
Seborrea de la cara: nariz, surcos nasogenianos, frente media, ambos pómulos y mentón.
Seborrea del cuerpo: región pre-esternal y entre los omóplatos, cuero cabelludo y ambos conductos auditivos.

La lesión elemental es el filamento seborreico, un minúsculo cilindro de grasa blanco-amarillento y sólido. Está constituido por células córneas, secreción sebácea y microorganismos.
Cuando la hiperqueratosis del folículo aumenta, el filamento seborreico se enquista y constituye el comedón, que es la lesión elemental y característica del acné juvenil polimorfo.
El acné
afecta a ambos sexos, en la edad puberal, y decrece entre los 25 y 30 años de edad. Se localiza en las regiones seborreicas, respetando el cuero cabelludo. Es más frecuente en la mujer, pero las formas graves parecen afectar más al hombre.
En los adolescentes, sobre todo, se ven situaciones de malestar cuando se encuentran frete al espejo, con sensaciones de desventaja con otros compañeros, lo que les incrementa su baja autoestima, hace que se aislen, se autodiscriminen, se desvaloricen.

ETIOLOGÍA

El acné es consecuencia de una sensibilidad especial de los receptores pilosebáceos
sometidos a la acción hormonal, especialmente de la pubertad.

No existe un factor causal único, sino que son varios los factores etiológicos que actúan generalmente combinados: etiología multifactorial.

1. Factores endocrinos: se le da particular importancia al desequilibrio andrógenos-estrógenos. Es necesaria una predisposición especial, un factor hereditario que desencadene el acné. Además se han involucrado en el desequilibrio hormonal a otras glándulas endocrinas, como la hipófisis, la tiroides, las suprarrenales .

Sin embargo, en pacientes a los cuales se les han realizado niveles sanguíneos de andrógenos y los mismos han sido normales, se llegó a la conclusión de que hay una respuesta excesiva de los receptores periféricos (piel) frente a niveles normales de andrógenos.

2. Factores metabólicos: la intolerancia intestinal a los hidratos de carbono en algunos pacientes podría provocar una vasodilatación cutánea que facilitaría la infección del acné. Pero no está demostrado fehacientemente el perjuicio de ningún alimento en concreto. También se le ha dado importancia en la aparición del acné a la hipovitaminosis A.

3. Factores alérgicos: sobre todo a los yoduros y a los bromuros. La ingestión de pequeñas dosis de éstos produce no sólo la agravación de las lesiones, sino la aparición de otras nuevas.

4. Factores gastrointestinales: como la putrefacción, la fermentación, la constipación, la enterocolitis.

5. Factores infecciosos: los focos sépticos de otras localizaciones (abscesos dentarios o caries, amigdalitis, sinusitis, apendicitis crónica) actuarían por irritación del aparato pilosebáceo previamente sensibilizado.

6. Factores tóxicos y medicamentosos: los factores tóxicos se ven en personas que trabajan manipulando sustancias como alquitrán, parafina, aceite y algunos cosméticos como la brillantina. Otras veces se debe a la ingestión de medicamentos que contienen yoduros o bromuros. Los factores medicamentosos involucran a una serie de remedios: anticonceptivos, antiepilépticos (barbitúricos, hidantoínas), corticoides, antidepresivos (litio, imipramina), relajantes musculares (dantroleno), antituberculosos (isoniacida, etionamida, rifampicina), etc.

En esta etiología multifactorial de factores desencadenantes hay que tener presente la predisposición
del órgano efector (la piel y sus tegumentos) para reaccionar como órgano de choque.

Además de las causas mencionadas existen otras que pueden agravar un acné o provocar un estado acneiforme fuera de la adolescencia. Algunas mujeres de 30 o 40 años suelen tener un pseudo-acné, y las causas que se transforman en sus enemigos son:

  • El sol, que si bien mejora el componente inflamatorio de las pústulas, provoca la aparición de más comedones.

  • Las cremas cosméticas no adecuadas.

FORMAS CLÍNICAS

La piel del acneico tiene, además de seborrea, una coloración amarilla sucia pardusca, con engrosamiento de la piel y acentuación de los orificios pilocebáceos. Además, una hiperqueratosis folicular.

Dependiendo de que se produzca o no la obstrucción del conducto secretor de la glándula sebácea en la unión de ésta con el folículo piloso, se establecerán las lesiones y todas sus posibles variantes:

- Comedón: es una masa córneo-sebácea que ocupa el folículo dilatado, cuya extremidad es pardo negruzca. Esto es el filamento seborreico viejo, enquistado y agrandado. Además de sebo, esto contiene el pelo atrófico y microorganismos.

- Pápulas: resultan del proceso inflamatorio reaccional al comedón.

- Pústulas: cuando el proceso se infectó (estafilococo).

- Nódulos o tubérculos: el proceso penetra hasta la dermis y la hipodermis.

- Abscesos: cuando estos últimos se infectan y al curar dejan cicatriz.

Las 3 primeras variantes, llamadas acné vulgaris, son superficiales, y no dejarán cicatriz. Las 2 últimas variantes, llamadas acné conglobata, son formas más graves y dejarán cicatriz al curar.

Sicosis de la piel: es una enfermedad de la piel caracterizada por la inflamación de los folículos pilosos de la barba del hombre, con formación de pústulas que pueden estar agrupadas o aisladas. También puede verse en la nuca. Es una lesión crónica, profunda y resistente. El microorganismo responsable de esta afección es el Staphilococus, y puede propagarse por auto-inoculación o por el traumatismo al afeitarse.

Presenta como síntomas ardor, prurito ligero, y dolor al tocar el pelo.

MITOS DEL ACNÉ

No existe ningún alimento relacionado con la aparición del acné.

El acné no es un problema de suciedad. Sólo se precisa una limpieza que arrastre el exceso de sebo procurando no añadir inflamación a la que ya existe por la enfermedad.

El acné no se produce por falta de cuidado personal. De hecho se produce por factores hereditarios que condicionan el exceso de sebo, la normal descamación folicular y la inflamación bacteriana.

El acné no se cura después de la pubertad. Aunque comienza en la pubertad, con mucha frecuencia persiste en la edad adulta, y la asociación a fenómenos de falta de autoestima, psicológicos etc., hacen que se deba considerar la necesidad de tratamiento médico y psicológico.

TRATAMIENTO CONVENCIONAL

Se debe procurar que las lesiones sean lo más superficiales posibles, y se debe tender a mejorar el estado anímico y la autoestima de los pacientes.

La dieta debe ser rica en fibras, frutas y verduras frescas, con una buena proporción de beta-carotenos (zanahoria, zapallo), cítricos. Los beta-carotenos son importantes pues mejoran mucho la condición de la piel. No se deben ingerir tóxicos, azúcares refinados, grasas, chocolate. Se debe tomar mucha agua (no gaseosas, ni dulces ni edulcoradas). Se evitará la leche de vaca, el consumo exagerado de pollo (por el contenido de hormonas).

En qué alimentos encontrar los requerimientos de ciertos elementos que ayudan a controlar el acné:

  • Vitamina A***: zanahorias, perejil, verduras y hortalizas, leche, manteca, yema de huevo, aceites de pescado.

  • Vitamina E**: aceites vegetales (soja, maíz, girasol), huevo.

  • Zinc*: coles, cebada, champiñones, maíz, lechuga, mariscos.

  • Vitamina B6*: levadura de cerveza, salvado, germen de trigo, copos de avena, bananas, nueces, yema de huevo, carnes, hígado, pescados, leche.

DEBEN EVITARSE LOS ALIMENTOS RICOS EN YODO: ALGAS, MARISCOS Y CRUSTÁCEOS.

El tratamiento externo de la piel lo realizará una buena cosmiatra, siempre y cuando no sean tratamientos agresivos. Un lavado 2 veces por día con unjabón a base de CALÉNDULA. Alguna loción con un mínimo componente alcohólico. Por las noches se cubrirán las lesiones supurativas con crema de CALÉNDULA.

Se recomienda también, para favorecer la eliminación del sebo, toxinas, y mejorar la hidratación de la piel, la aplicación de fomentos calientes, incluso el sauna con esencias de lavanda o clavo.

Se desaconsejan los jabones ácidos, azufrados, descamantes. Sólo desengrasan la piel durante unas horas, pero luego la resecan, la agrietan, y secundariamente producen una hiper-seborrea reactiva. El licor de Hoffmann presenta los mismos inconvenientes.

Deben proscribirse las pomadas con antibióticos, con corticoides o con hormonas, ya que favorecen la producción de comedones.

TRATAMIENTO HOMEOPÁTICO

Debemos partir de la premisa de que el acné no es una enfermedad local, sino la expresión de múltiples factores, entre los cuales los más importantes son la predisposición genética, y factores de orden de la totalidad del individuo: enfoque holístico del paciente y no local.
Por lo que es muy importante tener en cuenta que los tratamientos locales con lociones, cremas, etc., NO resolverán el problema definitivamente, sino que lo único que harán es suprimir los síntomas momentáneamente, y si el tratamiento se abandona, la enfermedad volverá sistemáticamente.
LA HOMEOPATÍA, al enfocar al paciente desde su totalidad, realiza un tratamiento mucho más profundo, tomando como síntomas principales los síntomas mentales, resolviendo así los conflictos emocionales y sentimentales que acompañan a esta entidad.

TODO TRATAMIENTO DEBE ESTAR DIRIGIDO A PROVOCAR UN RESULTADO INTEGRAL, TOTAL, Y NO SÓLO A DISMINUIR O A HACER DESPARECER LOS BROTES LOCALES.

Algunos consejos para el cuidado de la piel, de las lesiones:

1. No desengrasar la piel en exceso: normalmente existe sobre la superficie de la piel una cantidad de sebo destinada a protegerla de las agresiones externas. Por lo tanto no será conveniente liberar a la misma de su propia defensa normal. Las glándulas sebáceas volverán a formar el sebo nuevamente. Los tratamientos agresivos y supresores del sebo sirven solamente para que las glándulas se hipertrofien y lo segreguen en exceso, con lo cual se producirá el empeoramiento de la secreción.

2. El maquillaje: debe realizarse según estas reglas:

  • Por la mañana aplicar una crema hidratante, y luego una base fluida o una crema colorada muy ligera.

  • Por la noche desmaquillar con leche para piel normal o con leches hidratantes.

3. Usar alta protección para tomar sol: la exposición al sol ayuda a dar fluidez al sebo; además los rayos ultravioletas tienen una acción bactericida local. Pero luego de un tiempo prolongado de sol, la piel se espesa para defenderse, y así favorece la formación de nuevos tapones (aparecerán numerosos microquistes) que se abrirán después de algunas semanas.

Deben descartarse las cremas protectoras a base de manteca de coco o de aceite de coco,
ya que favorecen la formación de granos.

4. No intentar quitar, reventar los granitos: esto provoca una mayor reacción inflamatoria, incluso puede dejar cicatriz. Sólo estará indicado realizarlo por un profesional en estética.

5. La alimentación: algunos alimentos más arriba mencionados deben ser evitados, pero no hay nada que asegure estrictamente que estarán prohibidos, sólo deberán ser ingeridos con moderación el pan, la leche, los embutidos, las grasas animales, el chocolate, el alcohol.Se aumentará el consumo de legumbres, frutas naturales, alcauciles, zanahorias, coles, lechuga, cebolla, remolacha. cítricos, manzanas, ciruelas.

6. Evitar el nerviosismo: los estados intranquilos, nerviosos no provocan el acné, pero obstaculizan el buen tratamiento. Se deben dormir las horas necesarias. Si es posible, realizar algún tipo de trabajo corporal, el cual ayudará a armonizar el cuerpo y la mente.

7. Atención con ciertos medicamentos que pueden ser perjudiciales para el acné:

- Las hormonas masculinas

- Los anticonceptivos hormonales

- Los barbitúricos

- Los medicamentos que contengan bromo o yodo, y los a base de azufre

- La vitamina B12 y la vitamina D en dosis elevadas

- El litio

8. Los buenos resultados de los tratamientos naturales: para las formas leves de acné. La oligoterapia, la fitoterapia, el termalismo, la homeopatía. Esta última es a la que se refiere esta nota. Para cualquiera de estos tipos de terapia, los tratamientos son relativamente prolongados, desde 3 meses hasta más de un año. Mucho tiene que ver en esto la respuesta individual de cada paciente.

Se puede recomendar como tratamiento local de las lesiones pustulosas aplicaciones de CALÉNDULA TM (Tintura Madre) en forma de fomentos en forma diaria hasta mejorar las lesiones.

Para los acnés rebeldes, muy difíciles de tratar, inclusive con homeopatía, se pueden prescribir remedios isoterápicos (NOSODES), preparados a partir del pus de las pústulas. Se prescribirán en forma de glóbulos en potencias bajas y en dosis repetidas.

Tratamiento homeopático de fondo o tratamiento holístico del paciente:

Los medicamentos más arriba mencionados son sintomáticos, o sea para tratar la enfermedad en forma local, con los síntomas concomitantes correspondientes. Pero siempre acompañado del tratamiento de fondo, del tratamiento del paciente en su totalidad.

Muchos son los remedios de fondo, y a cada paciente le corresponderá solamente uno, de acuerdo a los síntomas mentales y generales que presente en la consulta. La HOMEOPATÍA cuenta con los medicamentos grandes policrestos, y a veces otros remedios, pero siempre será uno, y nada más que uno.

Algunos de ellos, como SULPHUR, TUBERCULINUM, THUJA, van a actuar sobre el terreno miasmático del sujeto. es decir sobre la predisposición a enfermar, la predisposición a formar pus y localizarse en la piel.